El exceso de peso de las mochilas escolares se convierte cada año en un verdadero problema de salud para los niños y niñas con el inicio del nuevo curso.
Cuando yo era niña se podía llevar mochila. La llevabas colgada en la espalda tan pichi, no estaban de moda las carteras con ruedas, y económicamente, incluso el dolor del bolsillo no era tan intenso como ahora. Y eso que entonces no había becas ni ayudas para libros. Ahora con las este tipo de becas, es como si hubieran dado luz verde para meter más cosas cada vez dentro de la mochila, que parece que van a salir arquitectos del colegio.
| ¿Recordáis este libro? Siempre recordaré los cuadraditos de colores. |
Cuando yo iba a la escuela, sólo teníamos libros de Matemáticas, de Lengua Castellana y de Ciencias Naturales o Ciencias Sociales. Como mucho, el que tenía Religión tenía que comprar un libro más. El inglés llegaba a nuestras vidas en sexto de E.G.B, Plástica se hacía de pascuas a ramos. No teníamos Música, ni Educación para la Ciudadanía, en Educación Física se hacía educación física, y todo se completaba con tu archivador de anillas y tu estuche de lápices, bolígrafos y pinturas.
¡Qué tiempos aquellos! En aquel fantástico archivador iba todo en uno. Los famosos recambios de cuatro anillas con separadores de colores y las pegatinas en forma de donuts para arreglar los agujeros rotos. En los archivadores convivían los cuadros y las rallas sin conflictos. Con el tiempo la moda impuso las carpetas sin anillas, con múltiples separadores para clasificar las materias. Lo más moderno, los cuadernos con hojas de diferentes colores, pero todos con el mismo espíritu de fusión y utilidad.
Ahora cada asignatura requiere uno o dos cuadernos, se han multiplicado el número de libros con su equivalente incremento del gasto familiar, y tienes suerte si puedes heredar algún libro de tu hermano o de tu vecino, ya que cuando menos te lo esperas te cambian la editorial y la edición y se acabó la sostenibilidad. Algunos libros se convierten en inservibles una vez se usan por un solo niño, porque hay que escribir en ellos. Un despilfarro de dinero innecesario.
Así que te encuentras con libros, libritos, cuadernos y cuadernillos, el diccionario, una agenda escolar y el estuche con los lápices, los bolígrafos, las pinturas, el compás, el juego de regla, cartabón, y escuadra, el trasportador...¡Todo en una mochila! Y todos los años la misma historia, la Campaña sobre el peso de las mochilas de los niños.
¿Por qué hay que llevar un cuaderno por asignatura? ¿Por qué no pueden llevar un archivador con separadores y las hojas suficientes por tema? ¿Por qué los libros no vienen siempre por trimestres? ¿Por que nos olvidamos de ser originales y eficaces? ¿Por que algunas asignaturas tienen libros cuando se pueden hacer en clase? Cuando yo daba inglés, hacíamos el libro en clase, y aprendíamos un montón. Hay otras asignaturas donde se puede hacer perfectamente. ¡Imaginación al poder!
Aún así, los especialistas sugieren:
Nosotros ya estamos, sinceramente, hartos. ¡Y el curso acaba de empezar! Miro a mis hijos con las carteras y me da dolor de espalda directamente. Si les quiero llevar la cartera, tengo que hacer lo mismo con los dos, una a cada lado, menos mal que los pequeños aun tienen dos años de cartera ligera. El año pasado probamos con los carros, pero no han sido útiles, ya que a la hora de subir al aula acababan cogiendo la cartera de un hombro o de los dos, con mucha suerte. Así que he decidido llamar la atención en el colegio, para sustituir los cuadernos por archivadores. Me niego a ir una vez a la semana al osteópata porque están con dolores de espalda. Ya me pueden dar una razón lógica para seguir sacrificando la salud de mis hijos.
Aún así, los especialistas sugieren:
- Que los niños no lleven más del 10% de su peso en la mochila.
- Que las mochilas sean proporcionales a los niños, no sean más grandes que su torso.
- Que las correas de la mochila sean anchas, acolchadas y si es posible que tengan un cinturón para rodear el abdomen y asegurar que la misma no se balancea en exceso.
- Que el peso de la mochila se reparta entre los dos hombros, nunca llevarla de un solo hombro.
- Que la mochila se lleve a altura adecuada, pegada al cuerpo y por encima de las nalgas, entre las caderas o en la zona lumbar.
- Que los objetos pesados estén más pegados a la espalda y que se reparta la carga en bolsillos y compartimentos para conseguir mejor equilibrio.
- Si lleva ruedas, que la altura del asa sea regulable para ajustarla a la altura del niñ@.
- A la hora de recoger y dejar la mochila en el suelo, enseñar a hacerlo de forma adecuada, doblando las rodillas, con la espalda recta, haciendo fuerza con las piernas.
Nosotros ya estamos, sinceramente, hartos. ¡Y el curso acaba de empezar! Miro a mis hijos con las carteras y me da dolor de espalda directamente. Si les quiero llevar la cartera, tengo que hacer lo mismo con los dos, una a cada lado, menos mal que los pequeños aun tienen dos años de cartera ligera. El año pasado probamos con los carros, pero no han sido útiles, ya que a la hora de subir al aula acababan cogiendo la cartera de un hombro o de los dos, con mucha suerte. Así que he decidido llamar la atención en el colegio, para sustituir los cuadernos por archivadores. Me niego a ir una vez a la semana al osteópata porque están con dolores de espalda. Ya me pueden dar una razón lógica para seguir sacrificando la salud de mis hijos.

